Hola a todos,
Hoy quiero anunciaros que es la primera vez que participo en el reto de Film and Food http://filmfoodandphoto.blogspot.com/ y estoy muy ilusionada. No sabéis qué ganas tenía de poder participar. Esta vez el reto nos pedía hacer una receta especial para Halloween escogiendo entre las dos opciones famosas: Truco (o susto) o Trato.
Yo escogí Susto y la receta que me tocó hacer fue muy divertida: Mini Frankfuritos de momia que contaron con la compañía de unos cuantos Mini Asturianitos de momia. La receta no fue muy difícil, cosa que agradezco, después de ver algunas de las recetas que les tocaron a mis compañeros/as. Si me tocan a mí, me caigo del susto.
Entonces decidí darles mi toque personal y aproveché para llevarlos como aperitivo en una cena con amigos que hicimos el sábado pasado.
Resultado: Un éxito. Un éxito por la originalidad, la presencia y lo ricos que estaban.
Ingredientes:
1 lámina de hojaldre (en este caso, usé hojaldre “La Cocinera”.
6 salchichas Frankfurt
6 salchichas rojas frescas; es decir de las que venden en la carnicería.
1 huevo batido
Un poco de mostaza
Un poco de mayonesa
Preparación:
Cortamos las salchichas a la mitad.
Extendemos la lámina de hojaldre y extendemos un poco con un rodillo previamente enharinado. Cortamos el hojaldre en tiras de 1 cm o 1.50 cm.
Con una brocha vamos untando las tiras de hojaldre con un poco de mostaza (yo hice la mitad por si a todo el mundo no le gustaba la mostaza). La parte untada de mostaza es la interior, la que va a ir pegada a la salchicha.
Con las tiras de hojaldre y dejando un extremo de la salchicha descubierto (que será la cara de la momia), vamos rodeando la salchicha de arriba hacia abajo y cuando lleguemos al extremo inferior, volvemos a subir de nuevo hasta el otro extremo.
Cuando terminemos de cubrir todas las salchichas las pintamos con un poco de huevo batido y forrando la bandeja del horno con papel, las metemos a 180º durante 15 minutos aproximadamente. Vamos a ver que enseguida se doran y despegan del papel.
Las sacamos del horno y con un poco de mayonesa les hacemos los ojos y la boquita a las mini momias.
Personalmente, me gustaron más las que estaban hechas de salchicha fresca. Las encontré más jugosas y con un sabor especial de la carnecita en contraste con la mostaza.
Sé que tendrían que tener aspecto de momias malas, asustar y provocar mucho miedo pero no me diréis que no daba pena comérselas de lo “guapinas” que eran…
Bueno, pues este es mi reto de octubre para Film and Food y ahora a esperar ansiosa por el de noviembre… qué nos tocará?












































