viernes, 28 de octubre de 2011

Mini Frankfuritos y Mini Asturianitos de momia para Film and Food

Hola a todos,

Hoy quiero anunciaros que es la primera vez que participo en el reto de Film and Food http://filmfoodandphoto.blogspot.com/ y estoy muy ilusionada. No sabéis qué ganas tenía de poder participar. Esta vez el reto nos pedía hacer una receta especial para Halloween escogiendo entre las dos opciones famosas: Truco (o susto) o Trato.

Yo escogí Susto y la receta que me tocó hacer fue muy divertida: Mini Frankfuritos de momia que contaron con la compañía de unos cuantos Mini Asturianitos de momia. La receta no fue muy difícil, cosa que agradezco, después de ver algunas de las recetas que les tocaron a mis compañeros/as. Si me tocan a mí, me caigo del susto.


Entonces decidí darles mi toque personal y aproveché para llevarlos como aperitivo en una cena con amigos que hicimos el sábado pasado.



Resultado: Un éxito. Un éxito por la originalidad, la presencia y lo ricos que estaban.



Ingredientes:

1 lámina de hojaldre (en este caso, usé hojaldre “La Cocinera”.
6 salchichas Frankfurt
6 salchichas rojas frescas; es decir de las que venden en la carnicería.
1 huevo batido
Un poco de mostaza
Un poco de mayonesa
Preparación:

Cortamos las salchichas a la mitad.

Extendemos la lámina de hojaldre y extendemos un poco con un rodillo previamente enharinado. Cortamos el hojaldre en tiras de 1 cm o 1.50 cm.

Con una brocha vamos untando las tiras de hojaldre con un poco de mostaza (yo hice la mitad por si a todo el mundo no le gustaba la mostaza). La parte untada de mostaza es la interior, la que va a ir pegada a la salchicha.



Con las tiras de hojaldre y dejando un extremo de la salchicha descubierto (que será la cara de la momia), vamos rodeando la salchicha de arriba hacia abajo y cuando lleguemos al extremo inferior, volvemos a subir de nuevo hasta el otro extremo.

Cuando terminemos de cubrir todas las salchichas las pintamos con un poco de huevo batido y forrando la bandeja del horno con papel, las metemos a 180º durante 15 minutos aproximadamente. Vamos a ver que enseguida se doran y despegan del papel.

Las sacamos del horno y con un poco de mayonesa les hacemos los ojos y la boquita a las mini momias.



Personalmente, me gustaron más las que estaban hechas de salchicha fresca. Las encontré más jugosas y con un sabor especial de la carnecita en contraste con la mostaza.

Sé que tendrían que tener aspecto de momias malas, asustar y provocar mucho miedo pero no me diréis que no daba pena comérselas de lo “guapinas” que eran…





Bueno, pues este es mi reto de octubre para Film and Food y ahora a esperar ansiosa por el de noviembre… qué nos tocará?



miércoles, 26 de octubre de 2011

Mermelada de tomate

Buenas tardes compis,

Qué tal os va todo?

Hoy quería aprovechar a enseñaros una receta de mermelada de tomate que he hecho el mes pasado aprovechando la pequeña cosecha que tuvimos este año. Aún no la he probado y eso que le tengo muchas ganas junto con un trocito de queso de cabra. La combinación me parece que debe ser deliciosa.



Para hacer esta mermelada, he mirado muchas recetas y tantas vi que no sabía por cuál inclinarme. Al final, he hecho una propia que al probar una pizquita para comprobar la textura y el sabor, no me parece que estaba mal del todo... Quizá me ha quedado demasiado líquida, quizá un poco ácida… no sé… (soy un poco exigente conmigo misma, verdad?)

Os pongo la receta y vosotros me diréis si las proporciones os parecen bien y si la elaboraríais igual o de otra manera, de acuerdo? Necesito críticas constructivas para otra ocasión.

Ingredientes:

1 kg de tomates maduros.
500 g de azúcar
1 clavo

Preparación:

Poner a hervir agua. Mientras el agua hierve, hacemos una cruz en la parte inferior de los tomates. Una vez que el agua rompe a hervir, metemos los tomates unos segundos y los retiramos. De esta manera, será más fácil pelarlos.
En una cacerola, troceamos los tomates ya pelados, intentando quitar la mayor parte de las pepitas. Una vez troceados todos, le echamos el azúcar y el clavo y revolvemos para que se integre todo bien.



Yo dejo toda la noche la mezcla macerando porque según mi tía “coge mejor los sabores y los colores”.

Al día siguiente, ponemos a cocer a fuego lento la mezcla removiendo de vez en cuando hasta ver que se va reduciendo y cogiendo textura.

Una vez que ha reducido lo suficiente, retiramos el clavo y pasamos la mezcla por el pasapurés para que no queden muchos trozos (aunque la mayoría habrán menguado después de cocer, a mí me gusta más esta textura) y seguimos cociendo un ratito más.



En tarros previamente hervidos durante 30 minutos, vertemos la mezcla dejando un dedo de vacío hasta la tapa. Tapamos el tarro y si queremos que se nos conserve más tiempo, los ponemos al baño María y los etiquetamos ya que de esta manera sabremos que se nos conservará durante al menos 2 años.




Qué os ha parecido mi proceso? Me he saltado algún paso importante? Habríais añadido o quitado algo?

Espero vuestra opinión, que seguro que entre todos, aprendemos un montón.

Un besito

lunes, 24 de octubre de 2011

Magdalenas de mi Tata y objetivo 2012

Hola a todos,

El viernes tenía pensado haberos hecho una nueva entrada para enseñaros unas magdalenas súper ricas que había hecho y las fotos del fin de semana pasado y al final entre uno y otro no me dio tiempo.

Pero bueno, hoy con energías cargadas después del finde, os enseño lo que tenía pendiente.

Esta receta de magdalenas es la que siempre se ha hecho en mi casa y por muchas magdalenas diferentes que haga, ningún nuevo sabor las supera. No es porque quiera menospreciar las vuestras (que seguro que están buenísimas); no es que estas sepan mejor que las demás, pero es que tienen algo que el resto de las magdalenas no tienen y es que son las magdalenas de mi Tata.



Por eso estas me saben mejor, es que son especiales. Tienen todos los ingredientes para que sepan bien con 1 pizca añadida de cariño especial, 2 cucharadas de ternura y 1/2 kg de ambiente familiar con cocina de leña.

Si chicos, tengo recuerdo de hacer estas magdalenas en la cocina de leña de mis tíos cuando ya empezaban a menguar los días y había que hacer algo en esas tardes tan largas. También recuerdo estar esperando ansiosa a que pasaran los 25-30 minutos estipulados para poder abrir la puerta del horno porque según mi Tata “si se abre la puerta, se va el calor y no suben”.



Qué buenos momentos aquellos. Y ahora sin más, os pongo la receta para que disfrutéis de ella tanto como yo.

Ingredientes:

6-7 huevos
¼ kg de mantequilla
¼ kg de azúcar
¼ kg de harina
Ralladura de limón
1 sobre de levadura


Preparación:

Se separan las claras de las yemas.

Se bate el azúcar con la mantequilla hasta obtener una masa cremosa. A esta masa, vamos todas las yemas una a una, no agregando otra hasta que la anterior haya sido bien integrada.

Añadimos la ralladura de medio limón.

Tamizamos la harina con la levadura y lo vamos añadiendo a la masa poco a poco revolviendo bien. Reservamos.

Batimos las claras a punto de nieve y cuando estén bien montadas, las vamos añadiendo con una cuchara de madera (no todo de una vez) poquito a poquito y mezclando siempre en la misma dirección.

Va a quedarnos una masa muy esponjosa y jugosita que vamos a ir depositando en las cápsulas de magdalena. Una vez colocadas, espolvoreamos cada magdalena con un poco de azúcar por encima.



Metemos en el horno durante 25 minutos y tendremos unas magdalenas esponjositas 100 %. Ya veréis.



Eso si, escoged bien las cápsulas de papel que uséis porque yo probé con unas que no recuerdo dónde compré y el resultado fue horrible. Las del Mercadona son buenas y sino, yo he usado algunos moldes de silicona y también han subido y quedado muy bien.


A continuación podéis ver el fiasco de magdalena.

 

Y para terminar os pongo alguna foto de mi salida de montaña de la semana pasada. Estuvimos en el concejo de Caso hasta llegar a la falda del pico Tiatordos. Un panorama impresionante y un día estupendo.


A media mañana

En el interior del bosque de Pandellanza, un hayedo impresionante
  
Picos de Europa al fondo

Os comento chicos, uno de mis objetivos 2012 es subir ese pico (1951 m). Tengo que hacerlo, quiero hacerlo y disfrutar de las preciosas vistas que desde allí se observan: el concejo de Ponga, los Picos de Europa, Torrecerredo y si el día es muy bueno, se ve hasta el mar Cantábrico. Quién se apunta?


Cerquita, cerquita a la falda del Tiatordos...
  
Y para finalizar, un atardecer de película...

Bueno chicos, pues un besito y a seguir disfrutando de la cocina y de los bellos paisajes que nos rodean.

lunes, 17 de octubre de 2011

Bolitas de coco cubiertas de chocolate.


Hola, holita caracolita,

Qué bien se siente una cuando estamos a mediados de octubre y el sol sigue brillando, verdad? Entiendo perfectamente cuando dicen que el sol forma parte importante de nuestro carácter y es que no sé a vosotros pero a mí, el tiempo me influye tanto positiva como negativamente.

Intento pensar que la lluvia y el frío son positivos para muchos aspectos de nuestra región. Son estos dos factores los que proporcionan el verdor a nuestros paisajes, el agua a nuestras fuentes naturales, las abundantes cosechas de frutas y verduras… pero cuando el invierno se hace largo y el sol no nos dice “hola” en varios días seguidos… quién se acuerda de todo lo demás?

Pues eso, que el sol nos siga acompañando unos días más por fiiiii.

Este fin de semana hice una receta sencillita pero que en cuanto la vi en el blog de Dae, “http://paraestarporcasa.blogspot.com/” no pude resistirme e intentar hacer estas bolitas de coco a las que le di mi toque personal cubriéndolas de chocolate.



Es un dulce que me vuelve loca y cada vez que en los supermercados comienzan con la temporada de dulces navideños (osea ya), no puedo resistir la tentación de lanzarme a por ellas.

Pues aquí va la receta facilita, facilita y muy bien explicada por Dae.

Ingredientes:

- 250 gr. de coco rallado
- 250 gr. de azúcar
- 1 cucharada de harina
- 1 vaso de agua
- 75 g de cobertura de chocolate con un chorrito de leche para que no esté tan espeso (como no era suficiente dulce para mí, añadí el chocolate de mi propia cosecha)

Preparación:

Primero vamos a disolver la harina en agua fría, procurando que no queden grumos. Una vez disuelta, lo pondremos en un cazo al fuego.

Hay que remover hasta que empiece a hervir.

Justo en el momento en que empiece a hervir, hay que añadir el azúcar.

De nuevo, hay que remover bien la mezcla, y añadimos seguidamente el coco rallado. Mezclaremos todos bien y retiramos del fuego.

Volcamos la mezcla en un plato, y lo dejamos enfriar (el tiempo que sea necesario) en un plato. Es recomendable taparlo con papel film.

Una vez completamente fría, iremos cogiendo porciones de la pasta ayudándonos de una cuchara y con las manos les daremos forma de bolitas. Estas bolitas las pasaremos por azúcar para que queden bien cubiertas.


Hay que intentar que todas tengan el mismo tamaño y lo más redonditas posible.

Cuando hayamos formado todas las bolitas, las iremos colocando en papeles individuales.

Si os apetece podeis darle un toquecito de canela por encima, que les da un gusto muy rico y les añade una presencia estupenda.

Yo como os he comentado, les he hecho una cubierta de chocolate y el resultado ha sido excepcional (teniendo en cuenta que a mi me gustan mucho con este toque), pero dejé algunas sin cubri y están igualmente ricas. Por cierto Dae nos dice que al día siguiente de hacerlas están mucho más ricas que el primero y es verdad y si os gustan frías (como a mi) las podeis meter en la nevera y sacarlas unos minutos antes de comerlas y fresquitas está buenísimas también. Ya véis que hay muchas y variadas opciones no?



Y como me había sobrado algo del chocolate con el que cubrí las bolitas de coco, sabéis qué hice? Unas galletitas rellenas de chocolate tipo a las que venden en el súper. Esperad a que el chocolate esté frío para que no ablande la galleta. No tiene mucha ciencia pero, quién no se pirra por estas galletas?


Ah! Y por cierto, quería comentaros que ya formo parte del club “Film & Food” y este mes de Octubre participaré en mi primer reto del blog con una receta espeluznante para Halloween. Uhhhhhh!!!!! Qué miedo!!!!!


No os lo perdáis, chicos! Seguro que hay ideas geniales.

En el siguiente post, intentaré colgar alguna foto de la escapadilla del sábado a un lugar de montaña precioso del concejo de Caso… Alguien tiene idea del lugar al que pude ir? Pues os dejo intrigados hasta el próximo post, que espero no os perdáis.


Aquí tenéis un corte de una de las bolitas. Jugoso verdad?


Un beso fortísimo a todos.

Lore

jueves, 13 de octubre de 2011

Muffins y cupcakes… buena combinación.

Como decían los payasos de la tele… Cómo están ustedes?

Espero que todos/as me contestéis Biennnnnnn!!!

Pues después del día de descanso que tuvimos ayer, espero que hayáis recargado las pilas. Bueno, si no es el caso, mañana es viernes y tenemos ya el fin de semana por delante verdad?

Seguro que a vosotros también os sucede que hay días que os levantáis con necesidad de algo dulce. Pues ayer fue un día de esos. Me levanté temprano para salir a caminar con una amiga y cuando llegué a casa tenía esa sensación de necesitar algo dulce. Como era fiesta y los supermercados estaban cerrados, tenía que apañarme con lo que tenía en casa y pensando… mmm unas muffins de chocolate era la solución a mis deseos de “algo-dulce-ya”.



Aquí tenéis la receta.

Ingredientes:

50 g de mantequilla (temperatura ambiente)

50g de azúcar

1 huevo grande

90 g de harina

1 cucharada de levadura

1 cucharada de cacao

1 onza de chocolate (en mi caso con leche) para poner en el interior de cada muffin.

Preparación

Precalentamos el horno a 190 ºC.

Tamizamos la harina, la levadura y el cacao en polvo y mezclamos con el azúcar en un bol.

En tro bol, mezclamos el huevo y la mantequilla que uniremos a la mezcla anterior sin manipular la masa demasiado (si queda algún resto de harina no pasa nada porque en el horno se disolverá).

Ponemos una cucharada de masa en el molde de las muffins y colocamos una onza de chocolate encima. Con otra cucharada de masa, tapamos la onza de chocolate y cubrimos bien. Así hasta acabar con toda la masa.

Horneamos las muffins a 180º durante 20-25 minutos.


Adornamos con cacao en polvo.



Seguro que no se os ha pasado por alto esa muffin pequñilla y “chuchurría” entre el resto de muffins grandes y hermosas. Pobrecilla. Fue todo mi culpa. En esta ocasión quise ser tan ahorradora que me sobraba un poco de masa y por querer sacar otra muffin más… ya veis qué me pasó. En fin… ya sabréis quién se la comió verdad?

Y como volaron de la fuente, no me dio tiempo a sacarle una foto al corte de la muffin con el chocolate derretido por dentro. Sorry! En otra ocasión, prometo estar más atenta!



Y para terminar, como no saqué apenas fotos del taller de “Decoración de Cupcakes” que hice con La Dulce Magdalena (quise estar tan atenta a todo, que no hice casi fotos! Qué desastre) quiero enseñaros un brochecito de fieltro que les regalé con mucho cariño a cada uno de los integrantes del taller. Si! Es un Cupcake con frosting de frambuesa! Espero que os gustara chicos.





Voy a seguir aprovechando el buen tiempo que tenemos en Asturias estos días así que me despido siguiendo con programillas de televisión de mi infancia… “Esto, esto, esto es todo amigos”.

Un besazo!

lunes, 10 de octubre de 2011

Tarta de manzana tradicional

Hola chicas (y chicos también, claro está),

Qué tal vuestro fin de semana? Yo tengo que reconocer que el mío ha sido completito: mucho deporte, mucha cocina y mucho descanso. Me encanta aprovechar el tiempo y ver que en un fin de semana da tiempo a hacer muchas cosas.

Quiero empezar enseñándoos la receta que hice este fin de semana con manzanas asturianas y caseras 100%. Me las regaló una amiga de mi tía junto con una botella de sidra dulce (de la que no queda ni una gotilla) y pensé que nada mejor para aprovecharlas que hacer una tarta de manzana, con una receta tradicional donde las haya.

Esta tarta se lleva haciendo en mi casa desde tiempos inmemorables y siempre en esta época, puesto que era cuando se empezaba a encender después de todo el verano, la cocina de leña. El olor que desprende el horno al hacerse la tarta y el brillo que le da el almíbar como resultado final, me transportan completamente a mi niñez. Dios mío, de eso hace ya unos añillos!

No vamos a ponernos nostálgicos y vamos a lo interesante. Aquí tenéis los ingredientes:

- 125 gr de mantequilla (a temperatura ambiente)

- 4 huevos

- 8 cucharadas soperas de leche

- 8 cucharadas soperas de azúcar

- 8 cucharadas soperas de harina

- 1 cucharilla de postre de levadura

- ½ Manzana en trocitos pequeños (para poner dentro de la masa)

- Manzanas en láminas (para decorar la tarta por encima)

- Almíbar (yo tenía un tarro que me había sobrado de una vez que hice mermelada de manzana y lo utilicé ahora). Si no, como solución rápida, se pueden disolver unas cucharadas de mermelada con un poco de agua y unas gotas de zumo de limón hasta conseguir la textura del almíbar)

Engrasamos un molde con mantequilla y reservamos. Precalentamos el horno a 180º

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una masa cremosa. Añadimos la leche y seguimos batiendo.

Cuando esté integrado, añadimos un huevo y batimos, no añadiendo el siguiente hasta que esté bien unido el primero a la masa.

Cuando toda la masa sea uniforme, agregamos la harina tamizada con la cucharilla de levadura. Mezclamos todo bien, y una vez esté todo unido, añadimos trocitos de manzana en cuadraditos a la masa.

Vertemos la masa en el molde y una vez uniforme, colocamos las láminas de manzana del exterior del molde hacia adentro, cubriendo toda la masa (tal y como se ve en la foto).





Introducimos en el horno durante 40 – 45 minutos a 180º. Una vez se empieza a ver doradita, se puede pinchar con un palillo y ver si sale limpio.

Una vez desmoldada y colocada en el plato de servir, adornamos con almíbar la parte superior de la tarta, dándole un brillo que la dejará más bonita.





Esta es la receta de hoy, pero no quiero despedirme sin enseñaros los cupcakes que hice este fin de semana en el taller de La Dulce Magdalena. Si chicos/as, los decoré yo mismita. Os pongo el antes y el después para que comparéis. Descubrí por qué no me salió el buttercream de mis cupcakes de limón. Tenía que haberles puesto más azúcar glas para que cogiera más consistencia y no se desparramara tan fácilmente. Prometo practicar en mi casita y que veáis mis progresos.


Y bueno, además de resolver un montón de dudas, compartir información culinaria y disfrutar de la mañana como una loca, tengo que decir que conocí en persona a Magda (una chica encantadora donde las haya) y a algunos chicos y chicas blogueros que fueron un encanto: Amparo, Laura, Raquel, Clara, Lluis y Reyes. De verdad, fue una mañana estupenda.

Y como no quiero ser muy pesada, solo quiero compartir con vosotros una foto preciosa que hice ayer en La Isla (un pueblo costero cerca de Colunga). Es un acebo (o carrasco para los asturianos) en plena ebullición. Mirad por favor, la cantidad de frutos que tiene!



En otoño se acortarán los días, bajarán las temperaturas, pero también hacen aparición esos colores característicos de esta estación del año, la llegada de frutos como las castañas, las nueces, las avellanas, la recolecta de setas… Sólo por estas cosas merece la pena. Estáis de acuerdo conmigo?



Me despido hasta pronto. Un beso!



viernes, 7 de octubre de 2011

Proyecto de cupcakes que se quedó en magdalenas

Hola!


Como os dije el miércoles, este sábado asistiré a un taller de creación de cupcakes impartido por Magdalena del blog La Dulce Magdalena.

Un día me levanté con ganas de comerme unas muffins como aquellas que comí tantas veces en Inglaterra. Empecé a visitar blogs, libros de recetas, recetas hechas en mi casa de años y años en busca de una receta que pudiera hacer fácilmente. Creo que fue justo ese momento, cuando me animé a meterme de lleno en la cocina, y me enganché a este mundillo.

Pues lo dicho, pasando de una receta a otra, llegué al blog de Reyes (Carrot Cake) y es por ella que os conocí a muchas de vosotras: a Magdalena, a Alma, a Petra, a Isabel y muchas más que habéis hecho que mi gusto por la cocina crezca y crezca. También gracias a ella descubrí los cupcakes y me animé a hacer esta receta que me pareció fácil y rica porque el sabor a limón me encanta.

Pues tengo que reconocer que el bizcocho de los cupcakes me salió delicioso y muy, muy esponjosito, pero con el buttercream no tuve la misma mano. De ahí, el nombre de la entrada de hoy, lo que era un proyecto se quedó a la mitad (y nunca mejor dicho).

Quería poneros esta entrada hoy, para poder comparar estos cupcakes con los que haga a partir de mañana (después del taller) y veamos todas las mejoras, os animáis a darme vuestra opinión del antes y el después? Espero que sí.

Esta es la receta que cogí del blog de Reyes (muchas gracias, guapa). Si queréis ver muchas más y muy interesantes, no dejéis de pasaros por allí.

Para preparar 12 cupcakes necesitamos:

• 150 g de harina
• 150 g de mantequilla a temparatura ambiente
• 150 g de azúcar
• 2 huevos grandes a temperatura ambiente
• 1 cucharadita de levadura
• La ralladura y el zumo de un limón

Colocamos en un bol la mantequilla junto con el azúcar y batimos con la ayuda de las varillas eléctricas hasta que obtengamos una mezcla pálida y cremosa.
A continuación añadimos uno a uno los dos huevos, batiendo bien entre cada vez. Incorporamos ahora la ralladura y el zumo de limón y batimos de nuevo.

En otro bol mezclamos la harina con la levadura (ambas previamente tamizadas) y lo vamos incorporando poco a poco a los ingredientes líquidos batiendo muy bien.

Disponemos la masa en los papelitos y horneamos a 190ºC durante 15 minutos. Dejamos enfriar completamente antes de decorar.


Para el buttercream, disponemos en un bol 110 g de mantequilla a temperatura ambiente, 2 cucharadas de zumo de limón y la ralladura de un limón, junto con 250 g de azúcar glas. Batimos muy bien con ayuda de las varillas eléctricas durante unos minutos y vamos incorporando poco a poco otros 250 g de azúcar glas hasta que esté todo perfectamente integrado. Es necesario tamizar el azúcar glas para evitar la formación de cualquier posible grumo.


Como veis a continuación, yo me comí el paso del buttercream y las adorné con un poco de azúcar avainillada. No es mala elección ante el fracaso con el buttercream verdad? 


Y para terminar, no sé si habéis leído el libro “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel. Para todas aquellas que no lo habéis hecho, recomendación 100% y las que como yo lo habéis leído, pero queréis volver a vivir en primera persona la vida de Tita, sus andanzas en la cocina, sus amores, sus angustias y demás, por favor leedlo desde el punto de vista culinario. Es excepcional.

Para meteros un pelín en ganas, ahí va un fragmento:

“Precisamente fue una tarde de las que pasaban juntas en la cocina cuando Tita se enteró de que Alex, el hijo de John Brown, pretendía a Esperanza. Tita fue la primera en saberlo. Habían vuelto a verse después de muchos años, en una fiesta de la preparatoria donde Esperanza estudiaba. Alex ya estaba terminando su carrera de médico. Desde el primer momento se habían atraído el uno hacia el otro. Cuando Esperanza le dijo a Tita que al recibir la mirada de Alex sobre su cuerpo ella se había sentido como la masa de un buñuelo entrando al aceite hirviendo, Tita supo que Alex y Esperanza se unirían irremediablemente”

Que disfrutéis del fin de semana. Un beso

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