viernes, 7 de octubre de 2011

Proyecto de cupcakes que se quedó en magdalenas

Hola!


Como os dije el miércoles, este sábado asistiré a un taller de creación de cupcakes impartido por Magdalena del blog La Dulce Magdalena.

Un día me levanté con ganas de comerme unas muffins como aquellas que comí tantas veces en Inglaterra. Empecé a visitar blogs, libros de recetas, recetas hechas en mi casa de años y años en busca de una receta que pudiera hacer fácilmente. Creo que fue justo ese momento, cuando me animé a meterme de lleno en la cocina, y me enganché a este mundillo.

Pues lo dicho, pasando de una receta a otra, llegué al blog de Reyes (Carrot Cake) y es por ella que os conocí a muchas de vosotras: a Magdalena, a Alma, a Petra, a Isabel y muchas más que habéis hecho que mi gusto por la cocina crezca y crezca. También gracias a ella descubrí los cupcakes y me animé a hacer esta receta que me pareció fácil y rica porque el sabor a limón me encanta.

Pues tengo que reconocer que el bizcocho de los cupcakes me salió delicioso y muy, muy esponjosito, pero con el buttercream no tuve la misma mano. De ahí, el nombre de la entrada de hoy, lo que era un proyecto se quedó a la mitad (y nunca mejor dicho).

Quería poneros esta entrada hoy, para poder comparar estos cupcakes con los que haga a partir de mañana (después del taller) y veamos todas las mejoras, os animáis a darme vuestra opinión del antes y el después? Espero que sí.

Esta es la receta que cogí del blog de Reyes (muchas gracias, guapa). Si queréis ver muchas más y muy interesantes, no dejéis de pasaros por allí.

Para preparar 12 cupcakes necesitamos:

• 150 g de harina
• 150 g de mantequilla a temparatura ambiente
• 150 g de azúcar
• 2 huevos grandes a temperatura ambiente
• 1 cucharadita de levadura
• La ralladura y el zumo de un limón

Colocamos en un bol la mantequilla junto con el azúcar y batimos con la ayuda de las varillas eléctricas hasta que obtengamos una mezcla pálida y cremosa.
A continuación añadimos uno a uno los dos huevos, batiendo bien entre cada vez. Incorporamos ahora la ralladura y el zumo de limón y batimos de nuevo.

En otro bol mezclamos la harina con la levadura (ambas previamente tamizadas) y lo vamos incorporando poco a poco a los ingredientes líquidos batiendo muy bien.

Disponemos la masa en los papelitos y horneamos a 190ºC durante 15 minutos. Dejamos enfriar completamente antes de decorar.


Para el buttercream, disponemos en un bol 110 g de mantequilla a temperatura ambiente, 2 cucharadas de zumo de limón y la ralladura de un limón, junto con 250 g de azúcar glas. Batimos muy bien con ayuda de las varillas eléctricas durante unos minutos y vamos incorporando poco a poco otros 250 g de azúcar glas hasta que esté todo perfectamente integrado. Es necesario tamizar el azúcar glas para evitar la formación de cualquier posible grumo.


Como veis a continuación, yo me comí el paso del buttercream y las adorné con un poco de azúcar avainillada. No es mala elección ante el fracaso con el buttercream verdad? 


Y para terminar, no sé si habéis leído el libro “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel. Para todas aquellas que no lo habéis hecho, recomendación 100% y las que como yo lo habéis leído, pero queréis volver a vivir en primera persona la vida de Tita, sus andanzas en la cocina, sus amores, sus angustias y demás, por favor leedlo desde el punto de vista culinario. Es excepcional.

Para meteros un pelín en ganas, ahí va un fragmento:

“Precisamente fue una tarde de las que pasaban juntas en la cocina cuando Tita se enteró de que Alex, el hijo de John Brown, pretendía a Esperanza. Tita fue la primera en saberlo. Habían vuelto a verse después de muchos años, en una fiesta de la preparatoria donde Esperanza estudiaba. Alex ya estaba terminando su carrera de médico. Desde el primer momento se habían atraído el uno hacia el otro. Cuando Esperanza le dijo a Tita que al recibir la mirada de Alex sobre su cuerpo ella se había sentido como la masa de un buñuelo entrando al aceite hirviendo, Tita supo que Alex y Esperanza se unirían irremediablemente”

Que disfrutéis del fin de semana. Un beso

miércoles, 5 de octubre de 2011

Fin de semana en Galicia y Antojo de algo dulce

Hola, qué tal os sienta el comienzo del mes de Octubre?

Teniendo en cuenta que en Asturias el verano llegó en Septiembre, tengo que reconocer que aquí no podríamos estar mejor.

Como os había dicho el jueves, este fin de semana pasado me fui con mi novio y un grupo de amigos a O´Grove. Hemos disfrutado de un fin de semana perfecto. Perfecto en todos los sentidos, la compañía no podía ser mejor, el tiempo extraordinario, los sitios que visitamos preciosos y la gastronomía gallega… qué puedo decir que no sepáis.

Coincidiendo con la Feria del Marisco, aprovechamos para degustar una serie de platos que sin mucha elaboración, están buenísimos. Comimos navajas, zamburiñas, pulpo, vieiras y marisquito variado, pero aunque suene un pelín “cutre” después de hablar de tantas exquisiteces, de Galicia siempre me quedaré con el pan y la empanada gallega en todas sus variedades. No puedo encontrar ningún otro sitio en el que el pan y la empanada me sepan mejor que en Galicia.

Lo que no probé y eso que me gustan mucho, mucho fueron postres (excepto un trocito de Tarta de Santiago). Así que aunque llegué cansada y un poco tarde, no resistí la tentación de hacer un bizcochito de esos rápidos pero que están buenísimos a cualquier hora.



Seguro que todos conocéis el típico bizcocho de yogur verdad? Pues ese fue el que hice el domingo por la noche en un plis, plas.





Estos son los ingredientes:



- 3 huevos


- 1 yogur


- 1 vaso (el del yogur) de aceite


- 2 vasos (el del yogur) de azúcar


- 3 vasos (el del yogur) de harina


- 1 sobre de levadura


- Ralladura de limón (si el yogur es natural)



Preparación:



Engrasamos un molde con mantequilla o aceite y reservamos.


En una fuente, batimos los huevos con el yogur hasta obtener una masa cremosita.


Añadimos el aceite y seguimos batiendo hasta que se integre bien.


Añadimos el azúcar y seguimos batiendo.


Con el harina y la levadura ya tamizadas, lo vertemos en la masa anterior y mezclamos bien con una cuchara de madera hasta que toda la masa esté bien integrada.


Al final, echamos la ralladura de limón, le damos una última vueltecilla y vertemos en el molde previamente engrasado.


Lo metemos en el horno unos 25-30 minutos hasta que dore y pinchamos de vez en cuando para saber si está hecho por dentro.




Voilá! Ya tenemos nuestro bizcocho en un abrir y cerrar de ojos. Ahora a disfrutar de él con una tacita de té humeante. Mmm quién se resiste?




Ya para terminar, os quería contar una cosilla, porque según se acerca el día, estoy más y más ilusionada. Conocéis el blog La Dulce Magdalena? Seguro que muchas si.

Pues este sábado, voy a participar en un taller de creación de cupcakes con ella. Sé que allí voy a conocer a Reyes del blog Carrot Cake y 5 personas más que aún no sé quiénes son, pero que estoy deseando conocer.

Espero aprender un montón de cosas de todas ellas y poder enseñaros alguna de las cosillas que hagamos allí. Por lo que ví en su blog, los talleres que hizo en Las Palmas fueron todo un éxito, así que no espero menos de este.

Ya os iré contando más cosillas.
Un beso a todas.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Apple Crumble with Hazelnut Topping

Hola a todos,

Esta receta quería que fuese mi primera incursión en el círculo Whole Kitchen porque en su propuesta dulce para el mes de septiembre quiere que hagamos un dulce tan típico inglés como es el Crumble. Lleva ingredientes sencillos como fruta, azúcar, harina y mantequilla. De ahí, se pueden hacer miles de variables, pero estos son los ingredientes originales.


La cuestión es que por despiste no les escribí un email para apuntarme y creo que ya llego tarde. El mes que viene me ando con más ojo, lo prometo. De todos modos, no quiero dejar pasar la oportunidad de compartirlo con todos vosotros porque es un bocado riquísimo.

En mis viajes a Reino Unido había probado muchos dulces, cakes, tartas, muffins etc. pero nunca un Crumble. Hace un par de años, vinieron los padres de mi amiga escocesa Vaila a visitarla. Era su primer año como profesora de español en Oviedo y aprovecharon para pasar una semana juntos. Sus padres quisieron probar toda nuestra gastronomía y Vaila deseaba volver a degustar muchos platos de la gastronomía escocesa y británica de la mano de su madre.

Una noche nos invitó a unos amigos para conocer a sus padres y que así probáramos alguno de los platos más típicos hechos por Gerd. Sin duda, dos cosillas quedaron en mi recuerdo esa noche; la compañía de dos personas súper agradables y llenos de historias para escuchar y no cansar nunca y el tradicional “Apple Crumble” que quedó fijado en mis papilar gustativas y cada vez que pienso en él se me hace la boca agua.

Por eso, con esta propuesta he vuelto a rememorar aquel recuerdo y me he puesto manos a la obra. Aprovechando la cosecha de manzanas que hemos recogido estos días y las avellanas que me regaló mi chico hace unas semanas, he hecho un “Apple Crumble with Hazelnut Topping” (eso si con productos 100% asturianos) o lo que viene a ser un “Crumble de Manzana con cubierta de avellana”.



Aquí tenéis los ingredientes:



450 g de manzana pelada y descorazonada

75 g de azúcar

2-3 cucharadas de agua

Para el crumble

125 g de harina

100 g de mantequilla

100 g de azúcar

50 g de avellanas picadas (el que yo probé no llevaba avellanas, pero yo he añadido unas pocas y me ha gustado el resultado).

Preparación:

Precaletamos el horno a 190ºC y engrasamos un molde.

Cortamos las manzanas en gajos de 2.5 cm aproximadamente y las ponemos en una sartén con 2-3 cucharadas de azúcar. Espolvoreamos con azúcar (de acuerdo a lo dulce que nos guste) y cocinamos a fuego lento durante 10 minutos, revoviendo de vez en cuando. Cuando esté, probamos la mezcla de la manzana y añadimos más azúcar si es necesario.

Una vez a nuestro gusto, depositamos la manzana en el molde ya engrasado para que la manzana no se deshaga más con el calor de la sartén. Reservamos.

Mientras tanto, en una fuente amasamos la mantequilla con la harina (con los dedos) hasta que se convierta en una masamolida y entonces añadimos el azúcar y las avellanas y mezclamos bien.

Con la mitad de esta masa tapamos los gajos de manzana que habíamos reservado en el molde presionando un poco.



Espolvoreamos con el resto de la masa, la superficie del crumble y horneamos durante 20 – 25 minutos (en mi horno un poco más) hasta que dore y se vea un poco crujiente.

Servimos templado en cualquier momento del día pero os propongo que toméis un poco a la merienda acompañado con una tacita de te.



Mmmm qué rico.





Bueno y me despido hasta el lunes porque este fin de semana me voy a tierras gallegas, concretamente a O Grove con motivo de la Feria del Marisco, aunque para mi siempre es un placer estar por Galicia. A los asturianos nos tratan de miedo, debe ser por eso que dicen que "Gallegos y asturianos, primos hermanos". 

Pues el lunes os cuento qué tal todo por allí. 

Un beso y buen fin de semana a todos! 

jueves, 22 de septiembre de 2011

AIG 2011


Alguna sabía que era un AIG? Yo no, desde luego.

Pues en el blog http://misrecetasbordadas.blogspot.com/2011/09/ya-llego-el-aig-2011.html/ me lo explicaron tan, tan bien que no dudé en apuntarme.

AIG son las siglas de Amigo Invisible Gastronomico. Seguro que al Amigo Invisible ya habeis jugado alguna vez en el trabajo, con la familia, amigos de cuadrilla etc. Se trata de lo siguiente: se sortea a quien te toca regalar del grupo y el dia elegido os reunis y se descubre quien te ha hecho el regalo. Bueno pues esto es parecido solo que el regalo es gastronomico.

Yo jugué una vez en Navidad con mis compañeros de trabajo y os puedo asegurar que entre decidir el regalo, intentar adivinar quién regalaba a quién, qué sería un paquete, qué sería otro nos lo pasamos genial no, lo siguiente.

Si necesitas más información al respecto, en su blog Jo lo explica a la perfección. Animaros que cuantas más seamos mejor!!!

Y como último comentario, si pulsáis sobre ese logo tan bonito que anuncia el AIG, que sepáis que la chica que lo creó se llama Carol y debe tener unas manos tan maravillosas para sus creaciones, como vosotras para la cocina.

19/10/2011: A partir de aquí viene la actualización de la información para mi amigo invisible.

Antes de nada decirte que me encanta que seas TU quién me mande el regalito del AIG 2011. Seguro que aciertas con todo antes de leer este párrafo, lo presiento.

Pero para facilitarte un poquito las cosas te voy a dar unas pistillas y que sepas por dónde pueden ir mis gustos gastronómicos y personales.

Con la cocina empecé hace poquito, pero veo que me gusta cada vez más. Me gusta la cocina en general, pero sobre todo la repostería. Me gustan los libros de cocina que tengan recetas con fotos (porque siendo principiante en el tema, las referencias visuales nunca están de más ;). Me gusta cocinar con música tranquila de fondo. Me gusta cocinar con delantales monines, con guantes chulis o paños alegres.

De la repostería, me chiflan las cosas con chocolate de todo tipo, las galletas y los cakes ingleses con el té de las 5 (esos de muchos pisos), expecialmente la "carrot cake". Me chifla!!! Si, te sonará muy "british", pero el té me encanta en todas sus variedades (camomila y manzanilla no por favor).

Pero como no soy muy exigente... también me encanta todo lo que esté aromatizado con limón. Qué contraste verdad? La cuestión es que me gusta probar, me gusta probar todo y hay muy pocas cosas a las que diga no.

Hace poco hice un taller de cupcakes y la decoración tan variada que puede darseles me hace ilusión (bolitas de colores, sprinkles, fondant...). Mi próximo reto son las galletas con glasa. Si quieres ayudarme a conseguirlas, esto podría darte una pista.

Además de esto y como verás en mi blog, me gusta la bisutería (al menos sabes que no hace falta que me envíes oro). Me gusta el cuero, el fieltro, los abalorios, las bufandas, los gorritos. Todas las manualidades me chiflan.

Ahora voy con lo que no me gusta mucho. Lo primero que se me viene a la cabeza son las lentejas, pero no creo que se te ocurra enviarme un kg de ellas no??? Jo, no encuento muchas cosas (así te lo pongo más fácil). Es que antes no me gustaba la miel y ahora me gusta... No me gusta demasiado el café, pero tampoco puedo decir que no lo tomo... No me gusta la leche condensada pero mezclada con otros ingredientes, si. No sé... me gusta casi todo.

Bueno te he ayudado un poco? Espero que sí y estoy deseando conocerte!
Un beso amigos invisibles gastronómicos!

martes, 20 de septiembre de 2011

Trufas de chocolate y cosecha de avellanas.

Hola amigos,

Qué tal va esa semanita? Aunque parezca que no trabajo nada y que en Asturias todos los días son fiesta, no es así, creedme. Es que mañana se celebra San Mateo en Oviedo y como mi empresa pertenece a la “capi” del Principado, mañana tengo un día de descanso!!! Estoy pensando en hacer tantas cosas que no sé si me dará tiempo a todo.

Bueno, vamos a meternos en faena y como os comenté hace poquito, aprovechando un remanente de almendra molida que tenía en casa, hice unas trufas de chocolate (mis primeras trufas) y tengo que decir que no me salieron nada mal.


Esta receta la saqué del libro 1001 cupcakes, cookies and tempting treats y como su nombre indica, las recetas son una perdición para todos los sentidos, las fotos son maravillosas, las recetas breves y bien explicadas, el tacto del libro suave pero firme y porque no podemos oler a través de los libros que sino… sería exquisito el aroma. Me gusta este libro y creo que le sacaré mucho partido.



Aquí va la receta:

Ingredientes:

175 g de chocolate negro.

2 cucharadas de licor (yo le puse licor de guindas hecho en casa y con solera).

40 g de mantequilla

4 cucharadas de azúcar glas.

50 g de almendra molida

50 g de chocolate en polvo para decorar.

Preparación:

Poner el chocolate negro y el licor en un bol y al baño María, dejar que se derrita.

Añadir la mantequilla y revolver hasta que se derrita.

Añadir el azúcar glas y la almendra molida. Revolver bien hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

Depositar la mezcla en una fuente de cristal en un lugar frío hasta que la masa enfríe del todo.



Con la ayuda de una cuchara, formaremos bolitas de un tamaño un poco mayor que una avellana hasta que agotemos la masa.

Ponemos chocolate en polvo en un plato y hacemos rodar las trufas por el mismo hasta que estén bien cubiertas.

Se colocan en un papelito para bombones y tenemos listas nuestras trufas. A COMER!!!



Y para terminar, os quiero enseñar el “puñadito” de avellanas que recogió mi chico un día que salió a dar un paseo. Anda que si le mando traerme unas pocas, deja el árbol sin ellas. Ahora tengo que pensar en qué emplearlas porque sino en breve las acabaré. Mezcladas con yogur y cereales, podría comerme la mitad de una sentada. Me encantan!!!


Bueno chicos, hasta la próxima.

martes, 13 de septiembre de 2011

Fayuelín o pesetina

Hola de nuevo a todos,

Después de estar pensando en qué plato de mi región es el que más me gusta, un día de la semana pasada me levanté pensando en que me apetecían “frixuelos” ó "fayuelos".



Y esta es la receta que pensé presentar al concurso de Dae “Platos típicos de la región” del blog “Para estar por casa”.


Los frixuelos es un postre típico de Carnaval de la misma familia que las hojuelas castellanas o las «crêpes» francesas, y una de las señas de identidad repostera de los asturianos, son «delgadas tortitas de harina, leche y huevo espolvoreadas de azúcar y enrolladas, sin relleno alguno».

Y como anécdota, os cuento qué hacíamos cuando éramos niños en mi pueblo en Carnaval. Todos disfrazados y en grupo, íbamos de casa en casa diciendo "Fayuelín o pesetina". Y en las casas, o bien nos daban alguna pesetilla (los más esplédidos 20 duros) o nos invitaban a comer un "fayuelu" y una taza de chocolate. Nos encantaba hacer lo mismo año tras año.




Aquí va la receta:

Ingredientes:

150 g de harina
300 g de leche
4 huevos
1 pizca de sal
1 cucharada de azúcar
1 chorro de anís ó ralladura de limón (en este caso yo siempre echo un chorrito – o chorrazo – de anís) y a poder ser de Anís La Asturiana para que sea más típico aún :))
1 sobre de levadura

Azúcar ó canela para espolvorear (yo siempre azúcar)




Preparación:

En una jarra alta, batimos los huevos. Añadimos el resto de ingredientes y batimos bien hasta conseguir una masa fina.

En una sartén echamos una cucharilla de aceite y, a continuación, una garcilla de masa, distribuyédola bien por la sartén. Freímos por ambas partes. (Ojo! Que el primero es el de pueba, siempre sale mal)
Colocamos en un plato uno encima de otro, espolvoreándolos con azúcar uno a uno.

Y aquí tenéis mi montañita de “frixuelos”.



Con estos podéis hacer también una exquisita tarta, distribuyendo entre capa y capa una lámina fina de crema pastelera y adornando por encima o rellenándolos con dulce de leche, mermelada, nata o chocolate. Pero a mí la manera en que realmente me gustan es enrollándolos finitos y a la boca!


Un beso y espero que, aunque sea una receta muy sencilla, os guste.






miércoles, 7 de septiembre de 2011

Barquitas de pisto asturiano

Con esta nueva etapa de mi blog, me he metido de lleno en la cocina y he visto que alguno/a de vosotros/as organiza concursos. Así fue como conocí a Elena Zulueta y me apunté a su concurso "Por una vida sana".


Con esta receta saludable del pisto asturiano que siempre se hizo en mi casa, con alguna variación que yo he incorporado y una manera fácil y original de presentarlo, quiero participar en el concurso de Elena.

Ahora veremos si la suerte me acompaña. Aunque pensándolo bien, he de reconocer que ya me siento totalmente afortunada al ver que vuestros comentarios en mi blog aumentan y son súper motivadores. Así da gusto hacer cositas. Muchas gracias a todos, de corazón.

Bueno, pues ahí va la receta:

Ingredientes:

½ calabacín

½ cebolla

½ pimiento rojo

½ pimiento verde

1 tomate

1 diente de ajo (aunque como me gusta tanto siempre caen dos)

1 huevo

1 patata mediana

Queso rallado (esta es una variación que yo he hecho a la receta)

Especias (aunque la receta original no dice nada de especias, me encantan y yo le echo un poco a la hora de batir el huevo que le da un toque diferente y rico. En este caso, yo he usado una variedad de especias especial para verduras que me ha traido una amiga de Grecia, pero otras veces he usado los botecitos de hierbas de la Provenza que hay en los supermercados y queda igual de bien)



Elaboración del pisto

Ponemos aceite de oliva a calentar en una sartén. Cortamos todas las verduras en cuadraditos, incluida la patata.

Echamos primero la cebolla y el ajo, y cuando estén bien pochaditos y con un color dorado, añadimos el resto de las verduras, excepto el tomate que reservaremos hasta el final.

A continuación, echamos la patata (yo le doy un hervor antes para que no quede más dura que el resto de verduras sin dejar que llegue a estar cocida) y dejamos que se hago todo junto. Por último añadimos el tomate y dejamos que toda la mezcla se reduzca bastante y quede con aspecto meloso.



Cuando vemos que ya está listo, batimos un huevo con dos pizcas de especias (veréis el colorcito que le da) y lo echamos a las verduras. Revolvemos bien hasta que veamos que el huevo cuaja un poquito.


Para servirlo, yo he aprovechado la cáscara del calabacín. Al quitarle la carne al calabacín, he cocido junto con la patata la piel del mismo para que ablandara un poco. Una vez blandito, lo ponemos en un plato y con el pisto vamos relenando hasta la cantidad deseada.

Esta es la mitad del diámetro del calabacín. Podéis imaginaros el tamaño?
Este me lo regaló una vecina que es un cielo.
Al final y como soy una amante incondiciona del queso, he rallado un poco de queso manchego curado y lo he puesto a gratinar en el horno unos minutos (esto es opcional).



Así ha quedado el plato.


Y para terminar y como os comentaba el lunes, mañana es el día de Asturias o de la Santina ¡y de Extremadura! (mi segunda patria). Esta festividad se celebra dónde y cómo cada uno quiere, pero a destacar os comento que año tras año es un concejo asturiano diferente donde se organizan celebraciones y actividades especiales este día.



Este año le tocó a Amieva, un concejo del oriente de Asturias a unos 10 – 15 km de Cangas de Onís y que tiene unos pueblecitos y unos paisajes de montaña maravillosos. Os dejo el link por si os interesa echarle un vistacillo.

http://www.amieva.com/

Besos y muchas gracias a todos.



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