Buenas tardes compis,
Qué tal os va todo?
Hoy quería aprovechar a enseñaros una receta de mermelada de tomate que he hecho el mes pasado aprovechando la pequeña cosecha que tuvimos este año. Aún no la he probado y eso que le tengo muchas ganas junto con un trocito de queso de cabra. La combinación me parece que debe ser deliciosa.
Para hacer esta mermelada, he mirado muchas recetas y tantas vi que no sabía por cuál inclinarme. Al final, he hecho una propia que al probar una pizquita para comprobar la textura y el sabor, no me parece que estaba mal del todo... Quizá me ha quedado demasiado líquida, quizá un poco ácida… no sé… (soy un poco exigente conmigo misma, verdad?)
Os pongo la receta y vosotros me diréis si las proporciones os parecen bien y si la elaboraríais igual o de otra manera, de acuerdo? Necesito críticas constructivas para otra ocasión.
Ingredientes:
1 kg de tomates maduros.
500 g de azúcar
1 clavo
Preparación:
Poner a hervir agua. Mientras el agua hierve, hacemos una cruz en la parte inferior de los tomates. Una vez que el agua rompe a hervir, metemos los tomates unos segundos y los retiramos. De esta manera, será más fácil pelarlos.
En una cacerola, troceamos los tomates ya pelados, intentando quitar la mayor parte de las pepitas. Una vez troceados todos, le echamos el azúcar y el clavo y revolvemos para que se integre todo bien.
Yo dejo toda la noche la mezcla macerando porque según mi tía “coge mejor los sabores y los colores”.
Al día siguiente, ponemos a cocer a fuego lento la mezcla removiendo de vez en cuando hasta ver que se va reduciendo y cogiendo textura.
Una vez que ha reducido lo suficiente, retiramos el clavo y pasamos la mezcla por el pasapurés para que no queden muchos trozos (aunque la mayoría habrán menguado después de cocer, a mí me gusta más esta textura) y seguimos cociendo un ratito más.
En tarros previamente hervidos durante 30 minutos, vertemos la mezcla dejando un dedo de vacío hasta la tapa. Tapamos el tarro y si queremos que se nos conserve más tiempo, los ponemos al baño María y los etiquetamos ya que de esta manera sabremos que se nos conservará durante al menos 2 años.
Qué os ha parecido mi proceso? Me he saltado algún paso importante? Habríais añadido o quitado algo?
Espero vuestra opinión, que seguro que entre todos, aprendemos un montón.
Un besito







































